Cuestión de Marketing

by Carlos Martín | 09/09/2015 21:00

El ser humano está hecho para absorber información y es en esa pugna constante de la misma por alcanzar un mayor nicho en nuestra mente donde el marketing se hace grande. Desde Dietética Sin Patrocinadores luchamos con divulgación sin sesgos contra influencia de la Industria Alimentaria. Las grandes empresas de alimentación no pretenden que estemos más sanos, sino ganar más dinero. Es por eso que nos venden la idea de que afecta de igual manera comer una barrita de cereales con manzana desecada que unas gachas de avena y una manzana… y no sólo son prácticamente lo mismo, sino que la comodidad de la barrita es insuperable, nos diría un defensor.

Aceptémoslo, no tratan de ayudarnos, sino que se ayudan a sí mismos haciéndonos creer que nos hacen un favor. En el conjunto de targets del mercado de la alimentación, uno nuevo y no muy explotado es el de los alimentos dietéticos. Ya no se puede innovar apenas en los alimentos procesados de siempre: las magdalenas de primeras marcas apenas se diferencian de las marcas blancas; pero al igual que los europeos nos apresuramos a tratar de ganar poder durante la conquista en América, la industria se mueve lo más rápido posible en torno de los alimentos saludables y superalimentos. Y lo que es más triste, se utilizan a menudo argumentos tan mal-científicos, que ojalá tuvieran la decencia de hablar que seres divinos les han susurrado al oído las bondades de esas chips con un 0.1% de bayas de goji.

Yogures con quinoa, o griegos bajos en grasa, o cereales integrales con frutos rojos, o tostadas de harina de avena refinada y sin sabor o pasta con un reducido índice glucémico. Nos han vendido tantas veces sus propiedades saludables, que mucha gente se la ha llegado a creer, o peor aún han acabado con esa sensación de que como cada año comer saludable significa algo distinto, no vale la pena el esfuerzo. Desde el bajo en grasa (¿seguro que la leche desnatada es mejor que la entera?) a lo bajo en azúcar o incluso en hidratos (¿seguro que un refresco sin azúcar es saludable?) hasta llegar al más moderno y cada vez más denigrado mantra: “Come comida real”.

Una búsqueda rápida en instagram de imágenes con el hashtag #eatrealfood[1] nos trae esta imagen:

 

¿Comida real o basura disfrazada?[2]

¿Comida real o basura disfrazada?

¿Es eso comida real? Comida con paquetes pop, referencias a la paleo… ¿comerá alguna tribu ancestral “grain free granola”? No es comida real, incluso estoy seguro que los autores de estas marcas lo saben, el autor del post de instagram[3] también lo sabe. Pero ocultamos esta información mentalmente por comodidad, autoengañándonos como hicimos cuando pensamos que cenar unos Special K era algo conforme con la Dieta Mediterránea.

Dejemos de dejarnos engañar. Digámosle a la gente con voz clara que está siendo engañada con trucos publicitarios, que se aprovechan de nuestra mente débil para hacernos creer que su producto es la mejor elección, no sólo ultrapalatable y adictiva… ¡sino saludable! Aprovechémonos que somos nosotros los usuarios quienes tenemos el poder hablar entre nosotros, utilizando las redes para amplificar nuestro alcance, divulgando las verdades y destapando las mentiras que se agazapan entre la información de nutrición actualizada y de calidad, que también la hay.

 

Endnotes:
  1. #eatrealfood: https://instagram.com/p/7K069dmBL-/?tagged=eatrealfood
  2. [Image]: http://www.dieteticasinpatrocinadores.org/wp-content/uploads/2015/09/Captura-de-pantalla-2015-09-04-a-las-01.04.34.png
  3. post de instagram: https://instagram.com/p/7K069dmBL-/

Source URL: http://www.dieteticasinpatrocinadores.org/2015/09/cuestion-de-marketing/